Tierra firme! Panamá (7 días)
MIRA LAS FOTOS!
Luego de ver tierra firme largo rato, arribamos al puerto de Portobelo , un pequeño pueblo rodeado de jungla, con una parte colonial en ruinas, por cierto muito belo!
En seguida acudimos a hacer algunas compras de alimento, con mucho temor de la moneda local (dólar norteamericano) entramos a ver los precios, los cuales eran por suerte muy bajos, así q nos dimos una panzada de pringues, jugo y helado.
Ya en tierra seguíamos sintiendo el movimiento del barco, nos costo adaptarnos a la sensación de borrachera permanente y el mareo, parecía que el suelo se movía…Luego de una larga discusión con el tipo de migraciones (quien para variar quería cagarnos 20 dólares) logramos sellar los pasaportes. Esa noche dormimos en el velero porque ya se hacia de noche.
Al otro día nos despedimos de la tripulación y nos fuimos con Hiro en el bus local (donde ya empezaba a sonar el reggaeton) hasta la ciudad de Colón. A penas bajamos, la gente nos llamaba taxis, nos alertaban del peligro y los robos, ya habíamos tenido comentarios al respecto, pero pagar un taxi por 3 cuadras? Decidimos llegar hasta la Terminal a pie. Solo fueron unas cuadras, pero era cierto, el panorama no era muy alentador, vimos muchísima pobreza, un lugar “oscuro” con gente de mirada triste. La parte “fea” que no sale en las revistas de panamá, pero que son una realidad…
Llegamos a Panamá City y todo parecía distinto: la Terminal era un super Mall, muchos carros modernos, tecnología por doquier y todo lo que me recordaba a mis tiempos en USA.
Desde la Terminal llamamos al único couch que teníamos disponible: Alan (por cierto nunca había prestado atención a su perfil) . Quedamos como punto de encuentro un supermercado al cual llegamos en bus de línea, que nos sorprendieron nuevamente, ya que cuanto mas al norte, mas se parecían al bus de Otto man(los simpsons). Por supuesto aquí tampoco faltaba el cobrador con todo el estilo reggaetonero y la música al palo de fondo que te aturde todo el camino. Para subir y bajar tenes que atravesar el montón de gente apachurrada por el pasillo entero (trabajo complicado con las mochilas enormes al hombro). Luego de un desencuentro con Alan(57 AÑOS), logro ubicarnos y nos recogió en un taxi que nos llevo hasta su humilde morada. En el camino notamos que no hablaba ni una palabra de español, a pesar de llevar 8 meses en el país. Llegadas a su lujoso piso, algo avergonzadas de la muge q traíamos encima luego de 7 días bañándonos solo en agua salada, comprendimos porque no lo necesitaba: era un empresario inglés que trabajaba con gente de su entorno, casi todos gringos y/o ingleses residentes de la city. El departamento era tan blanco y pulcro que no queríamos ni apoyar las mochilas porque íbamos a ensuciar todo.
A pesar de las diferencias, eran gente muy amable y hospitalaria, Flor pudo notarlo y sonreír todo el tiempo, ya que Don amigo de Alan (pende viejo re buena onda) tampoco sabia español, la única habla hispana era la mucama panameña! jaja
En esos días recorrimos un poco la ciudad y era yankilandia misma! Conocimos la parte colonial de la costa, donde encontramos un buen point para parchar. Ahí entablamos amistad con Nico, un colombiano que había cruzado la frontera con panamá “caminando!” por la selva.
Admiramos las artesanías locales, como también el colorido atuendo de los nativos y nos dedicamos a vender un poco. A pesar de que la moneda local era el dólar, encontramos ofertas súper económicas, así que después de tanto tiempo con los mismos trapos nos decidimos cambiar de look y salir de choping!
Como la molesta de carolina quería llegar al día de muertos en México, la estadía en Panamá fue corta…con expectativas de un regreso por supuesto!
0 comentarios:
Publicar un comentario