::::: Cronicas de una Mochila :::::

Argentina- Mexico por tierra (y agua) sonaba imposible pero es mas que real.
Vamos a demostrarles que con ganas y esfuerzo, todo se puede conseguir. No olvidemos que una sonrisa y un poco de buen humor
son fundamentales ante las situaciones inesperadas.

Espero que sigan nuestaras aventuras, tratare de no aburrirlos...

VER EL RECORRIDO!

Si es la primera vez que entras, tene en cuenta que el principio del viaje, se encuentra al final de la lista de entradas al blog. O sea, si esto fuese un libro estarías viendo el ultimo capitulo...se entendio?

Nota: la letra en negrita te lleva a los videitos.

Relatora: Carito


Ride, jalón o aventón por Centroamérica (7 días)


MIRA LAS FOTOS!

La suerte estaba de nuestro lado, no tardamos mas de 5 minutos en conseguir un ride tras otro. Viajamos todo el día admirando los encantos de la tierra panameña, muchísima vegetación rodeaban la carretera, paisajes muy similares a los de Misiones (Arg).
Ya había oscurecido y comenzó una lluvia torrencial, luego de sellar pasaportes ya nos disponíamos a pasar la noche ahí, cuando un desconocido pero muy amable lugareño nos ofreció lugar en su casita, que quedaba a solo 3 cuadras de la aduana. Esa noche conseguimos un couch inesperado, así que por suerte tuvimos donde refugiarnos.

Costa Rica (con R de gringou)

Al otro día rapidito conseguimos un ride hacia quien sabe donde, ya que de costumbre nunca llevamos mapa jaja. A mitad de camino nos agarro la lluvia, ya que justito era “época de lluvia”, la cual nos escolto durante todo el trayecto por Centroamérica. Los ticos (oriundos del pais) muy buena onda, aunque no pasaban muchos carros afortunadamente la suerte nos seguía acompañando. El paisaje una hermosura, vimos coatíes, palmeras, muchos letreros en ingles y en el ultimo ride comenzamos a ver el Océano Pacifico!
Esa noche armamos la carpa en una estación de servicio, al lado del taller de autos. Los tipos muy amables nos regalaron unos snacks para la cena y nos ofrecieron protección en caso de emergencia, actitud de padres pero en buen plan. Esperando que el camionero nos llevara hasta Nicaragua al otro día, pernoctamos tranquilas .
Por segunda vez un camionero nos abandonaba en nuestras narices, pero no por eso bajamos los brazos, salimos a la ruta a penas salía el sol continuamos camino hacia el Norte siguiendo nuestro instinto.
A media tarde ya estábamos en la aduana de Nicaragua. Aunque nos hicimos las cancheras y quisimos pasar de pagar el “impuesto de frontera”, cuando le vimos la cara al responsable (diente dorado, nada amigable) decidimos resignarnos…

Nicaragua

Seguía lloviendo, yo había entrado en ataque de furia contra todos los que nos cobraban algún impuesto de turi, pero mis gritos fueron en vano…solo quería salir de esa horrible frontera. El primer ride que vino lo agarramos, por mala suerte fue una camioneta con caja abierta que nos llevaba hasta Managua. La lluvia se hizo cada vez mas fuerte y terminamos mojadas hasta los calzones! La tierra caribeña nos daba la bienvenida con su bautismo. A poco tiempo de llegar a la capital comenzamos a ver un paisaje indescriptible: colinas muy demasiado verdes que parecían de película. Casitas coloridas y lugareños que dabas ganas de sacarles mil retratos.
Empapadas pero a salvo llegamos a las afueras de Managua, la cual ni pisamos… llamamos a Beatriz, la couch que nos paso a buscar en su carro, la buena fortuna nuevamente. Una “comida típica” (para variar arroz con frijol negro, todos le cambian el nombre pero es siempre lo mismo) una ducha y una cama calentita nos esperaba esa noche.

Honduras- El Salvador

A la mañana siguiente emprendimos camino bien temprano. Conseguimos un ride hasta Salvador con un camionero que sonaba muy amable pero al pasar de los kilómetros notamos que era un poco desagradable. Me baje en la frontera de Honduras a sellar pasaportes, donde otra vez me garcaron 2 dólares por cada una…Quisimos almorzar pero no teníamos idea ni cual era la moneda local.
Seguimos viaje con el mismo tipo y estaba lleno de controles policiales, militares, de todo, la siguiente frontera la pasamos de largo ya que en teoría el sello es el mismo para la unión de países centroamericanos ( Nicaragua, Honduras, Salvador y Guatemala).
Aunque el camino era corto pasamos por tres países en un mismo día!
Finalmente decidimos bajarnos en San Miguel, aunque teníamos un couch en salvador capital, ya era tarde y no había mas buses para tomar. Caminamos en dirección a la Terminal para pasarla noche ahí y de pronto nos topamos con una Iglesia católica, en la cual entre a chamullar un poco al cura que se compadeció de estas dos limadas con rumbo pero sin ningún tipo de plan b bajo la manga, pero en seguida lo improvisamos: nos abrieron las puertas de su galpón que tenían para guardar cacharreríos.
Casualmente desinformadas (como de costumbre) la moneda local era el dólar, así que Flor salio en busca de una cena la cual consiguió por 3 D . Por suerte no necesitamos casa de cambio, aunque esas horas ya dudo que encontraríamos abierta una, los locales nos advirtieron y asustaron un poco con el asunto de las famosas “MARAS” (ver peli “sin nombre”).
A la mañana siguiente y luego de tanta persecuta con el asuntito de la inseguridad decidimos tomarnos un bus hacia la capital. Luego de un economiquisimo desayuno por 1 D, tomamos un baratísimo Bus por 3. En menos que cante un gallo estábamos en San Salvador. Para nuestra sorpresa había diferentes terminales, las “popa” y las “pro”. Después de seguir a una pareja de artesanos que nos guiaron un poco entre todo ese kaos, logramos tomar el correcto que nos dejaría en la frontera con Guatemala, la cual pasamos caminando tranquilamente y solo mostramos el pasaporte y adentro!

Guatemala

Flor ya no sabia en que país estaba, cambiamos de país como de calzón y fico un poco confundida…
Otra vez un ride y pronto estábamos en Guatemala capital, una mezcla algo rara entre la súper modernidad y los pueblitos coloridos y humildes en medio de esa jungla de cemento. Pasamos la noche en casa de Sergio, el nuevo couch que también nos paso a buscar en su carro. Era un arquitecto con un estilo refinado y clásico. Su casa la había diseñado por completo, estaba llena de esculturas, pinturas, colecciones de objetos, vitrinas y todas cosas tan rompibles que daba miedo tirar algo.
Esa noche pegamos festival de cine y todo, buenísima onda!
La cama fue tan confortable que decidimos descansar una noche más y la jornada siguiente nos topamos casualmente con un encuentro de yoga en el que entramos a curiosear, y terminamos cantando mantras con la DIDI y comiendo cositas vegetarianas. Ya saliendo del lugar, nos dimos cuenta que los participantes habían pagado 300 dólares por participar! Ejem bueno una vez mas garroneando por el mundo el dúo “todo nos cae del cielo” hacia de las suyas sin querer queriendo…
Al día siguiente nos dirigimos como siempre a las afueras de la city para pedir ride, pero se ve que justo en este país no era tan común pedirlo, así que nos costo tan solo 15 minutos mas conseguirlo jaja. Los tramos eran de pueblo en pueblo. El paisaje se tornaba montañoso con mucho bosque, colinas y ovejas! En Centroamérica jamás lo habría imaginado.
Se veían muchísimos aborígenes luciendo sus coloridas ropas típicas, muy similares a las cholas bolivianas. El frió se empezó a notar. Acostumbradas al calor tuvimos que pelar media con chancleta…todo el style!

Llegada a México

Ya entrando la tarde la frontera parecía alejarse del mapa, estábamos a punto de lograrlo y para colmo lloviznaba finito, un borracho se le pego a flor y se tornaba molesto, cuando casi tomamos el bus, conseguimos en último ride que nos dejo casi en la frontera, pero no hubo caso y tuvimos que tomar un bus hasta la aduana. En el camino casi perdemos la mochila de Flor que estaba en el techo, pero sin amarrar…Llegamos a la aduana casi de, otra vez garpamos multa con los últimos dólares que nos quedaban. Llovía a cantaros pero el pasaporte ya tenia el sellito de México. Pensabamos pasar noche ahí, ya no daba para pedir ride, pero en ese momento Flor acudió por segunda vez al chamullo del chofer y el “Tica bus” que vimos pasar todos los días con gringos dentro nos dio el RIDE hasta Tapachula.
Se me piantó un lagrimón de la emoción, lo habíamos logrado…aunque no teniamos ni un peso mexicano, un chico nos pago la llamada a Beto, el nuevo couch. En la estación nadie entendía porque saltábamos y festejábamos, pero no importaba nada, meses y meses pensando en llegar y ahí estábamos…pues ahora?

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Guerreras del Arco Iris

Somos dos fotógrafas, recorriendo America Latina en busca de imagenes que reflejen la cultura de cada sitio.

Siempre admirando los diferentes paisajes que la madre naturaleza nos ha puesto delante.
Para solventar los gastos, trabajamos con la venta de artesanias que nosotras mismas hacemos con mucha paciencia y creatividad.

Desde que implementamos el famoso "dedo" pulgar
(técnica llamada con distinto nombre segun el pais: carona, cola, chance, jalon, aventon, ride o raite) no hemos casi pagado buses. Ademas de ser un gasto menos para nuestra economia, hemos notado, que el hecho de viajar con gente local nos enriquece mucho para conocer cada pais. Siempre se dieron buenas experiencias.

Algunos ya nos conocen y otros quizas sepan un poco mas leyendo los relatos.

Sean bienvenidos a viajar con nosotras!


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