La Ruta y la CARONA, cambiando destino: Santarem o Belém do Pará? (7 días)

MIRA LAS FOTOS!
Nuestro viaje continuaba y tristemente tuvimos que despedirnos de aquel mágico lugar, pero con vistas de llegar a Venezuela en tiempo record, donde nos esperaba el paraíso caribeño y las buenas ventas.
Pasamos largas horas rodando las rutas brasileras, mejor llamadas “BR”, sin mapa ni brújula en mano.
Para nuestra fortuna, los camioneros siempre se comportaron como nuestros padres, nos alimentaban, nos orientaban, algo importante en ese momento, ya que de no haber sido por eso, pretendíamos llegar a Santarem por tierra, donde terminaríamos en la transamazónica comidas por un jaguar o flechadas por algún aborigen.
Y bueno…lo de “nos alimentaban” era relativo, ya que Flor se pasó una semana comiendo arroz con feishón, debido a que la parte carnívora que le tocaba, me la pasaba a mi (por supuesto termine con algunos kilos de mas).
Cada noche era un lugar diferente y nuca sabríamos a donde terminaríamos durmiendo, sólo sabíamos el pueblo preguntando ¿Dónde estamos?. Inconcientes pero felices seguimos nuestro camino y, así como tocaron varias estaciones apestadas de mugre cocinando con el calentador, también tocó la casa de un completo desconocido, quien paso a ser un recordado personaje. Marinero que había recorrido el mundo entero, nos contó de sus aventuras y mostró algunas fotos.
Una vez sobre la famosa BR Brasilia- Belém, sabíamos que el destino era el Norte y le dimos para arriba sin parar. Parecía que nuestro destino se alejaba del mapa, la ruta era interminable, eran mas kilómetros de los que pensábamos. Avanzábamos un promedio de 500 km diarios y seguíamos en Brasil!
Una mañana se me ocurre preguntarle a Flor cual seria la mejor carona, al darme vuelta viendo un camión mosquito (los que transportan autos 0 km) dije, seria en uno de esos no? Ambas reímos y nos fuimos a la ruta a hacer dedo. Luego de un rato, con pocos automóviles pasando, se acercan unos camiones gigantes y les levantamos el pulgar, como es debido y unos metros mas adelante escuchamos una frenada: no era uno sino dos camiones mosquito, uno para cada una!!!
Salimos a rodar felices de la vida viendo el paisaje desde el parabrisas y escuchando música acorde. Por la noche, luego de una cena(por supuesto invitada por los motoristas) y de ver un mapa en que notamos que habíamos sobrepasado la línea del Ecuador, estábamos en el HEMISFERIO NORTE! …nos disponíamos a armar la carpa entre ambos vehículos, cuando Marcio dice “no chicas, elíjanse un carro y duerman ahí” ¿Qué mas podíamos pedir? Hay que tener cuidado con lo que se desea, puede cumplirse!
Los paisajes eran cada vez mas lindos, ya llegando al estado de Pará todo era muy similar a Misiones, con la diferencia que en cada pueblito era fijo la mesa de billar y la capilla de “Asambleia de Deus”. Cada lugar natural tentaba de bajarse y ficar acampando por unos días…
0 comentarios:
Publicar un comentario