Ruta Al DF (5días)

Noviembre de 2009
MIRA TUS FOTOS!
Un poco cansadas de estar adaptarnos a costumbres tan diferentes, decidimos visitar a Adro y Gastón, los marplatenses residentes en el Distrito Federal para sentirnos como en casa…el camino llevaría algunas escalas:
Tuxtla, Chiapas (2 días)
Llegamos aun con luz, después de un cansador día en ride por la ruta. En seguida llamamos a Luis, nuestro couch. Vino a nuestro encuentro y tomamos un micro pequeño hasta la casa de su familia, la cual, estaba desocupada hacia un tiempo por el fallecimiento de su madre. El sofá se veía confortable, dejamos todo y salimos a buscar al amigo de el que nos haría compañía en la casa para que no estemos solas. Hicimos una pasada fugaz por la plaza de la marimba, la cual me entusiasmo bastante por las ganas de bailar que daban. Salimos a cenar unas riquísimas quesadillas y probamos el agua de horchata, muy bueno!
Al otro día, nos dimos un rol por la city tratando de vender algo. Parchamos un ratito en una esquina donde teníamos que estar atentas a una cámara de seguridad. Ya a la nochecita nos encontramos de nuevo con Luis en la plaza otra vez. Esta vez, pudimos disfrutar de la típica orquesta municipal de marimba. La gente no paraba de bailar, un clima muy familiar y alegre, realmente para no perdérselo.
De regreso a casa, ya con unas sopitas que íbamos a preparar en mano, pasamos por la puerta de un restaurante argentino y se me ocurre entrar a curiosear con un poco de melancolía. Después de echar un ojo a la carta, me emocione tanto al leer “milanesa napolitana” que lo dije demasiado fuerte…el dueño se acerco y nos ofreció sentarnos, aunque le dijimos que no nos daba el presupuesto, pero no che, es una invitación! Un correntino muy buena onda. No pude despreciar la oferta…disfrute mi súper milonga napolitana chocha de la vida. Hasta trajo empanadas y FERNET!
Oaxaca capital (3 días)
Salimos tempranito de Tuxla. Viajamos todo el día en ride, esa vez el pasaje cambiaba y se hacia cada vez mas montañoso, pasábamos por curvas sinuosas. Llegamos de noche a la ciudad. Carlos, el nuevo couch, nos paso a busca con su súper carro que parecía salido de “rápida y furiosa”. Fuimos a un bar, donde conocimos a su novia Laura, colombiana de Bogota, muy buena onda también. Nos alcanzaron a depa donde nos quedaríamos. Estaba mas que bueno, todo para nosotras, nuevecito y con dos habitaciones, comedor, agua caliente al fin! Hasta tele con DVD, en el que nos miramos unas pelis, después de tanto tiempo.
Al otro día salimos a conocer un poco el centro. Era re lindo todas construcciones viejísimas, coloridas, pintorescas. Muchos aborígenes luciendo los trajes típicos, aunque, lamentablemente vendiendo algunas cositas para sacar una moneda. Esa tarde vendimos un poco parchando y otro poco mangueando (caminando y ofreciendo).
Ya cuando pensábamos seguir, Carlos, que trabajaba en una agencia de turismo, nos ofreció un paseo tipo tour gratis, el cual aceptamos con todo gusto. La mañana siguiente madrugamos, cámara en mano y salimos a turistear como debe ser.
El paseo consistía en varias paradas, la primera, el árbol del Tule. Es el árbol con el diámetro de tronco más grande del mundo, con un perímetro de aproximadamente 42 metros y una altura de 40 metros. Luego de apreciar esa maravilla natural, nos dirigimos a la siguiente estación: la fabrica de tapices, donde pudimos ver tejedores de unos 18 años que creaban tapices increíbles, coloridos y con diseños muy enroscados de los cuáles, ni siquiera hacían boceto previo. Todas las lanas las tiñen con elementos de la naturaleza que les sirven para dar color. La siguiente estación, fue la mas aclamada por todos: la fábrica de mezcal!!!
Allí pudimos ver el proceso de fabricación de una de las bebidas mas consumidas en México, además de probar absolutamente todos los diferentes tipos y sabores habidos y por haber jaja por supuesto la economía no nos daba para llevarnos una botella, así que solo las miramos con cariño. Por ultimo, llegamos a Mitla, donde visitaríamos las ruinas, ete aquí que no estábamos avisadas que había que ponerse.
Asi qué, después de dar un paseo por la feria de artesanos local, quienes no paraban de gritarnos “¿Qué le damos güerita?”!!! hasta enloquecernos por completo, accidentalmente pasamos un arco y empezamos a ver algo de ruinas, creo que estábamos dentro sin querer jeje les cabio!
Uno de la agencia se ofreció a llevarnos de regreso a la city, ya que el resto del grupo seguiría un rato más.
0 comentarios:
Publicar un comentario