Comienza la carona, destino: Chapada Diamantina (5 dias)

MIRA LAS FOTOS!
Salimos de Salvador con un poco de miedo, asumámoslo, pero en ese momento era la única alternativa, y como Jime lo había echo, nos dio un poco de seguridad.
Luego de algunos buses de línea conseguimos la primer CARONA (dedo) que nos alcanzaría un poco mas a Lençois (pueblito dentro de la reserva donde habíamos conseguido couch). El camionero era un abuelito súper amable, y aunque no le entendimos demasiado lo que hablaba, su actitud basto para saber que se preocupaba por nosotras.
Luego de viajar muchas horas a una velocidad máxima de 30 Km. /h (debido a la cantidad de buracos en la ruta) frenamos a cenar. Nos preparó un cuzcuz (polenta al vapor con leche) y porco con algunos condimentos secretos. Encima de todo hasta quería pagarnos el bus!
Esa noche dormimos en un Posto de gasolina. Al día siguiente llegamos de carona a Lençois, a casa de Roberta, primera Couch mujer y demasiado buena onda. Nos acicalamos, comimos algo y salimos a conocer el lugar (creo que mi preferido y al cual volvería a vivir por un tiempo…).
Caminamos un rato por las calles de adoquines rodeadas de bajas casitas de colores. Los preparativos para la fiesta de Sao Joao adornaban las calles con mas colores aun, la magia, energía y tranquilidad que se percibía en el aire hacían de ese pueblo un lugar mágico. Sacamos algunas fotos al río de agua marrón (por los minerales, ya que solía ser un pueblo de garimpos donde sacaban piedras preciosas) que atravesaba el pueblo de lado a lado y llegamos hasta un salto de agua a 15 minutos de caminata.
Siguiendo con nuestro rebusque económico, otra vez un Couch nos conseguía trabajo, pero esta vez seria un trueque, ya que como remuneración recibiríamos una excursión por diversos puntos turísticos del parque nacional. En seguida nos dispusimos a traducir una cantidad infinita de textos del portugués al español, hasta llegar a acalambrarse la mano de Flor (mientras yo regresaba en busca del diccionario que nos había prestado Roberta y habíamos olvidado en los pozones donde retozamos en la mañana).
La parte de disfrute llego con lugares indescriptibles, desde una cueva con formaciones geológicas muy extrañas, una cachoeira en medio de un bosque (en la cual no pude evitar saltar desde lo alto =) hasta la mejor vista de la Chapada diamantina en el cerro do Pai Inacio.
0 comentarios:
Publicar un comentario